Impacto en la calidad de vida


Aunque actualmente no exista cura y se desconozcan las causas la AR, los avances médicos permiten identificar cómo actúa la enfermedad, por lo que los tratamientos se han transformado con la finalidad de reducir los síntomas, lograr una lenta progresión de la enfermedad, mejorar la función física y, por tanto, la calidad de vida.

Cada caso es único, por ello el diálogo y el acompañamiento de un especialista en reumatología es fundamental para tener un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado.



Las manifestaciones como la rigidez, la fatiga y el dolor
en articulaciones interfieren con la vida diaria.24



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    La intensidad del dolor en las articulaciones se asocia con fatiga y deterioro de la función física, asimismo, se correlaciona con la dificultad para tener un sueño reparador.25

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    La rigidez suele ser más común por las mañanas, complicando la movilidad de los pacientes.26

A nivel emocional:

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    El dolor causado por la AR puede empeorar la depresión, lo que a su vez dificulta el manejo de los síntomas de la enfermedad.27

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    La AR impacta el estado de ánimo de quienes la padecen, debido a la disminución de la capacidad para realizar actividades de la vida diaria, laborales y sociales.28


Es importante identificar las repercusiones de la AR tanto a nivel físico como psicológico, pues estos trascienden a la esfera familiar, social y laboral.29,30


Se estima que de los pacientes con AR:

Habla con tu reumatólogo para identificar las áreas de mejora
y establecer un abordaje personalizado